#NosotrasCultivamos, el hashtag de Mamá Cultiva Argentina de cara al 8M

Ayer por la mañana, cientos de usuarios se sumaron al tuitazo propuesto por Mamá Cultiva Argentina para visibilizar la problemática en la están envueltos los usuarios de cannabis para la salud. Twitter se vio inundado por personas que, con el hashtag #NosotrasCultivamos, alzaron consignas y compartieron fotos tanto de plantas como de personas que hacen uso del cannabis para mejorar su calidad de vida.

A esta movida se sumaron diputadas como Gabriela Cerrutti, Paula Penacca y Carolina Gaillard, el diputado Nicolás del Caño y el periodista Fernando Soriano. El reclamo trascendió fronteras y Mamá Cultiva Chile y la Fundación Daya del mismo país sumaron sus experiencias.

Mamá Cultiva Argentina es una ONG autogestiva, con perspectiva de género y diversidad que nuclea mujeres cuidadoras, cultivadorxs y profesionalxs que no encuentran alivio a sus condiciones de salud en la medicina hegemónica. Su presidenta es Valeria Salech, madre de un nene que fue diagnosticado con autismo a los tres años de edad. Así, Valeria llegó al cannabis y vio en su hijo cómo esta planta le permitió convivir con su condición de manera más sana.

Desde entonces, milita para que el autocultivo esté al alcance de todos. Mamá Cultiva Argentina no comercializa aceite de cannabis, se enfoca en la formación y capacitación de las personas para que éstas puedan cultivar con libertad, pero para eso se necesita la voluntad de la dirigencia política para modificar el actual marco regulatorio.

En 2017 se sancionó la ley 27.350, la cual establece un marco legal para la investigación médica y científica del uso medicinal del cannabis, como así también un programa para que las personas usuarias del aceite puedan acceder a él gratuitamente. Según esta ley, el CONICET e INTA están encargados de cultivar con fines de investigación y de elaborar una sustancia para los tratamientos. Además, se priorizaría la producción a través de los laboratorios públicos nucleados en la ANLAP (Agencia Nacional de Laboratorios Públicos) y se habla de un registro de cultivadores.

La ley es escueta e insuficiente, ya que se limita únicamente a la epilepsia refractaria, y deja de lado decenas de patologías que también necesitan de cannabis. Lejos de ser un avance, la norma fue ignorada por más de dos años. En el medio, se disolvió el Ministerio de Salud y el reclamo por el autocultivo se intensificó en un contexto donde la entonces Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, basaba su política contra las drogas en perseguir a consumidores y a cultivadores solidarios de cannabis.

La polémica se profundizó el 5 de febrero de 2019, cuando se conoció en el Boletín Oficial que el hijo del Gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, había sido autorizado por el Ministerio de Seguridad no sólo para producir, sino también para exportar cannabis.

La resolución nada tiene que ver con lo estipulado por la ley 27.350, ya que la investigación y producción no está ligada a entes públicos: Gastón Morales (hijo del gobernador) preside Cannabis Avatara S.E. (empresa asociada a Green Leaf International) y tiene acuerdos con el laboratorio chileno Knop y una empresa estadounidense, pero afirma que ya hay una empresa canadiense y otra inglesa interesadas por cultivar en Jujuy.

Al ser designado Ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, afirmó que en sus prioridades se encontraba actualizar el marco regulatorio para legalizar el autocultivo de cannabis, y así no solo quitarle el estigma de criminales a las personas que cultivan, sino también otorgarles la libertad de plantar sin depender de laboratorios y farmacéuticos. El 31 de enero, en una entrevista para Página 12, el Ministro afirmó que en un trabajo en conjunto con diversas entidades y asociaciones –entre ellas, Mamá Cultiva Argentina- el nuevo marco regulatorio estaría listo en “30-35 días”. Han pasado 32 días desde dicho anuncio y seguimos a la espera de novedades.

En este contexto es que Mamá Cultiva Argentina promovió su hashtag, para visibilizar que las familias que cultivan existen, que el autocultivo es necesario para mejorar la calidad de vida de las personas y otorgarles autonomía sobre su salud. Todo visto desde una perspectiva feminista y de género, donde se enmarcan a los cuidados dentro de la política y se discute el rol de la mujer cuidadora y la naturalización de que las mujeres sean quienes se hacen cargo de los familiares con discapacidades o patologías.

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