La historia de la foto viral que tuvo final feliz

Esta semana, la foto de una mujer que llora sentada en una vereda en la localidad bonaerense de Pergamino, se volvió viral en redes sociales.

La imagen tuvo lugar luego de que inspectores de transito le secuestraran la moto a Carla Dueñas, que vendía pan casero para mantener a su familia en el marco de la crisis por el avance de la pandemia de coronavirus.

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#CARLA, EN EL CORDÓN DE LA VEREDA (Vende pan casero y la policía le secuestró la moto en plena cuarentena. La solidaridad de la gente brotó de todos lados) Se llama #CarlaDueñas, tiene cinco pibes y es el único sostén de su familia. Vende pan casero en las calles de Pergamino y hoy salió, como cada vez que necesita garantizarle un plato de comida a su familia, a intentar ganarse el mango trabajando. Pero la paró la policía en la esquina de Alsina y Pico, y no les interesaron las razones de Carla. Ni los cinco pibes en casa, ni el esfuerzo de vender el pan casero a domicilio, ni el desafío cotidiano de ganarse la vida laburando. No la escucharon. Los uniformados se quedaron con la moto y la dejaron llorando en la vereda, angustiada y sola. Como siempre, la policía es hostil con los humildes y los laburantes, pero nunca los vimos con la misma actitud con los grandes evasores, con los patrones que explotan, con los empresarios que violan la cuarentena o con los gerentes que despiden laburantes. Apenas el episodio comenzó a viralizarse en las redes, la solidaridad empezó a surgir de todos lados. O mejor dicho, de abajo, de tantos laburantes como Carla, que se ofrecieron a pagar la multa, comprarle pan, conseguirle una moto y ayudarla de todos los modos posibles. Incluso nos escribieron a #Sudestada un centenar de corazones generosos procurando dar una mano. Siempre está la gente, lista para ayudar, siempre desde abajo, dar una mano al que la necesita. Pequeña gran historia de este presente de cuarentena. (Según informa @portalpergamino "Afortunadamente, y dada la situación, las autoridades locales se comunicaron con ella y le darán las facilidades para que mañana mismo pueda regularizar su situación y así poder seguir trabajando. En contacto con Portal Pergamino, Carla expresó “mientras yo pueda trabajar, está genial, le agradezco a todos los que se comunicaron conmigo, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, yo si trabajo estoy bien”.) #RevistaSudestada

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De acuerdo a los medios locales, Carla es madre de cinco hijos y el único sostén de su familia. “Ni cuenta me di de que me sacaron la foto. Fue un momento de impotencia, de bronca, de decir ‘¿Y ahora cómo hago para recuperar la moto?’”, expresó en declaraciones a Radio Más. “Yo vendo productos de panadería en los hogares. También hago mandados a personas que no pueden salir de la casa por la situación que estamos viviendo”, relató, y agregó: “Durante la cuarentena me descargué la aplicación para poder circular, que era lo que me estaban pidiendo todo este tiempo”.

Según explicó, durante el operativo les mostró a los agentes el permiso de circulación “y ellos me piden los demás papeles”, en referencia a los documentos del la moto tipo 100 cc en la que circulaba. “La compré y la puse en funcionamiento de a poco. A mi me la entregaron dos semanas antes de la cuarentena y la arreglaba para salir a vender o hacia la transferencia, es la verdad”, detalló. Sin los papeles en regla, los inspectores le sacaron el rodado. “Yo les supliqué que por favor no lo hicieran, pero obviamente ellos estaban cumpliendo su trabajo”, contó la mujer.

Apenas el episodio comenzó a viralizarse en las redes, la solidaridad empezó a surgir de todos lados

Gracias a la solidaridad de la gente, la historia de la foto tuvo un final feliz. “Apenas el episodio comenzó a viralizarse en las redes, la solidaridad empezó a surgir de todos lados. O mejor dicho, de abajo, de tantos laburantes como Carla, que se ofrecieron a pagar la multa, comprarle pan, conseguirle una moto y ayudarla de todos los modos posibles”, publicó la Revista Sudestada

Carla contó, además, que el intendente Javier Martínez se solidarizó con ella. Me va a dar la moto y me va ayudar a hacer la transferencia”, dijo, y concluyó: “Yo no necesito nada más que trabajar. Estoy eternamente agradecida con todos, lo único que quiero es trabajar”.

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