Estados Unidos: base de datos de malos policías, por Marcelina Romero

Las tres semanas de manifestaciones y protestas por el asesinato de George Floyd a manos de la policía en Minneapolis, con apoyo a nivel nacional e internacional, lograron que desde el gobierno de Donald Trump busquen una manera de hacerse eco de esas demandas. Las reformas fueron anunciadas luego de los asesinatos de Breonna Taylor, George Floyd y Rayshard Brooks. Sin embargo, plantean una reforma moderada y no muy clara. 

El presidente norteamericano firmó un decreto para combatir la brutalidad policial, “es una acción histórica para entregar un futuro de seguridad para estadounidenses de cada raza y religión” afirmó el presidente. 

Donald Trump

El paquete de medidas busca proporcionar incentivos financieros a aquellos departamentos de Policía que mejoren sus estándares sobre el uso de la fuerza. 

El presidente Trump mencionó a los agentes de seguridad como “los valientes hombres y mujeres de azul”, dejando entrever un apoyo hacia los policías. 

Por otra parte, la reforma es mucho más modesta de lo que piden los activistas en las protestas: abolición total o desfinanciación de la fuerza de seguridad. 

Para lograr recibir estos fondos federales los departamentos de policía deberán cumplir con una serie de requisitos: “prohibir” la práctica de sujetar o presionar el cuello para dificultar la respiración a los detenidos, aunque insiste en una frase controversial, “excepto si la vida de un agente esta en riesgo” para el presidente Trump  «Estos estándares serán tan altos y fuertes como sea posible en la Tierra”. 

Quizás lo más alentador del decreto es la creación de una base de datos nacional de policías que fueron despedidos a causa de conducta inapropiada o por negligencia, para que no puedan acceder a cargos en otros estados. 

El movimiento “Black Lives Matter” (“Las vidas negras importan”) reclama una reforma más profunda, a la cual el presidente dejó en claro que no accederá. Para el mandatario solo “un mínimo porcentaje” de agentes de seguridad cometen actos racistas. 

Por otro lado, aprovechó la conferencia de prensa para ir contra los gobernadores demócratas acusándolos de no hacer nada al respecto. Y afirmó que tanto el ex presidente Barack Obama, como su vice y actual candidato demócrata Joe Biden tampoco han hecho nada “ni intentaron nunca arreglar esto durante sus 8 años.”, asegura el mandatario. Y remató diciendo que la ciudadania norteamericana apoya su lema electoral “ley y orden”. Una vez más, la campaña sigue su juego. 

(*) Master en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica, George Washington University, miembro de la Red de Politólogas -mujeres dedicadas a la Ciencia Política latinoamericanista- Síguela en Twitter @lmarcelinaromero Instagram: Marcelina Romero 

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