#OpenLux: el nuevo Panama Papers que compromete a la familia Macri

Considerado uno de los sistemas financieros más opacos del mundo, Luxemburgo figuró durante años como un paraíso fiscal, acusado de integrar un “eje de evasión fiscal” en Europa.

Los extranjeros que acuden al Gran Ducado para constituir o radicar sus empresas suelen hacerlo por una razón. “Para desconectarse de sus holdings”, explica Gabriel Zucman, profesor asociado de la Universidad de California en Berkeley, estudioso de los paraísos fiscales. “Ese es el servicio clave que presta este segmento de la industria financiera: desconectar a la gente de sus activos, crear opacidad financiera, dificultar la investigación de las autoridades”.

Tras años bajo presión de la Unión Europea, Luxemburgo accedió a crear una base de datos en 2018 que revelara la identidad de los beneficiarios finales (UBO en inglés) de todas las empresas registradas en su territorio.

El registro de UBO se instauró en marzo de 2019, pero con un defecto crítico: no se puede buscar por el nombre de los propietarios tentativos, solo por el nombre de la empresa o el número de registro. Esto torna mucho más difícil para los periodistas o cualquier ciudadano interesado determinar quién es dueño de qué.

Sin embargo, el periódico francés Le Monde logró extraer los datos de la página web del registro y obtuvo así 3,3 millones de documentos vinculados a más de 140.000 empresas con sede en Luxemburgo. Luego, los compartió con Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) y otros socios en todo el mundo, que investigaron quiénes son los beneficiarios de esas sociedades.

Gianfranco Macri, hermano del expresidente neoliberal Mauricio Macri, aparece vinculado a una sociedad hasta ahora desconocida por la Justicia argentina, que lo investiga por la compra y venta de seis parques eólicos durante los años del Régimen macrista (2015-2019).

Mientras su hermano era presidente, Gianfranco Macri manejó el negocio de los parques eólicos a través de una sociedad en Luxemburgo. Lares Corporation SPF, hasta ahora desconocida para la Justicia argentina en la causa que investiga esa operación.

Fue la firma que usó para controlar una estructura de cinco empresas, armada para actuar en la industria de las energías renovables.

Lares Corporation SPF significó en ese negocio el último eslabón de una cadena de sociedades que cruzó el océano para instalarse en España y, luego, en Luxemburgo.

El “pasamanos” llevado adelante por el clan Macri, entre la compra al Estado Argentino y la venta de los seis parques eólicos generó ganancias por US$ 69,2 millones en 2017.

El beneficiario final de Lares Corporation es Gianfranco Macri. Aunque el negocio de los parques eólicos movió millones de dólares, los balances que Lares presentó en Luxemburgo dejan registros mínimos de esa inversión.

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