Tomás Fonzi: “La actuación es mi modo de vida, mi profesión y mi conflicto permanente”

Pablo Lancone
Pablo Lancone

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El actor y músico nos contó sobre cómo está viviendo esta pandemia, su experiencia en “Punto de quiebre”, la primera ficción inmersiva en 360° de Argentina, su vuelta a los escenarios con “La fiesta de los chicos” y la música.

– ¿Cómo te encuentra esta pandemia hoy, a un poco más de un año de empezarla?
– Estoy un poco como todos. No quiero generalizar, problemas serios son otra cosa, pero ha sido un 2020 muy complejo, y el 2021 no está dejando de serlo. Un gran desafío muy complejo.

-¿Qué fue lo que te “salvó” en esos días de cuarentena y de no poder salir?
– Al principio me pintó un optimismo, irreal evidentemente, que me dio esperanzas que sucediera algo tan grande, tan grave, a nivel mundial. Lo vi como una oportunidad que teníamos los seres humanos de cambiar un montón de cosas. Algo que nos afectaba así a nivel planeta me pareció como una oportunidad para entender algunas cosas, para poner blanco sobre negro, y en función de ese contraste entender por dónde estábamos yendo mal y tratar de cambiar eso. Eso fue al principio, los primeros casi dos meses, después se me fue pasando esa sensación de mejorar. Y ahí si ya devino un estado un poco más oscuro.

-¿Qué aprendiste a hacer?
– No hice masa madre pero horneé mucho pan que resultó ser un éxito. Mis hijos me piden todas las mañanas mi pan tostado. Me he hecho un poco panadero. Cocinar siempre. Pero si, hubo más tiempo para todo. Hubo momentos más optimistas donde lo pude aprovechar más y exprimí los momentos. Yo vivo con mi mujer y mis dos hijos.

-¿Cómo estuvo la convivencia con ellos?
– Había que buscar espacios para uno, eso se hizo complejo. Correr en el living mirando alguna clase. Después empecé a ver los efectos en mi familia y en mi. Cuando lo empezas a ver en tus hijos se pone más difícil todavía. Porque uno está dentro de uno mismo y más o menos se conoce, pero con los chicos a veces es complejo que entiendan algunas circunstancias. También lo vi en ellos como un poder de adaptación impresionante, que también me enseñó mucho. Como apoyarme un poco en eso, en su poder de adaptación. Asumieron como natural una rutina que, todavía, a su mamá y a mi, nos resulta muy a contrapelo. Pero también la pasaron mal.

– La falta del compartir con sus compañeritos…
– Claramente el efecto que yo veía en ellos era la falta de espacio social, de estar entre pares, de tener un lugar donde no estuviesen bajo la mirada de sus padres. Eso se lo noté.

La UNTREF tiene, en general, proyectos que no temen ir a un público más de nicho

Hace unas semanas estrenó “Punto de quiebre”, la primera ficción inmersiva en 360° de Argentina, producida por el canal UN3, perteneciente a la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF)
– Terminé de descubrir de qué se trataba cuando fue el lanzamiento de la serie que me mandaron el visor para verla. Se puede ver en cualquier celular o tableta. Me pareció muy original. Como espectador es una posibilidad diferente, nueva. Sos un poco el director de la serie. Te permite prestar atención a detalles, que, de otra forma, esa decisión la toma el director. Acá podes concentrarte en un personaje que está en el fondo, en uno de los dos que está hablando, o el que está escuchando. El efecto y la sensación de estar adentro es casi corporal.

– Como actor me imagino que fue un desafío también grabar algo así.
– El proyecto tenía esta data novedosa, Uno como actor está tan acostumbrado a preguntar cuál es el plano, si corto, abierto, a dónde está la cámara, la noción de los altos de cuadro. Grabar con esta cámara que es una bolita en un trípode es realmente extraño. Porque solamente está eso en el set, el resto del equipo tiene que desaparecer o se camuflan. La experiencia del «durante» fue muy particular, novedosa. Y la sensación de entregarte a lo desconocido. Terminé de entender cuando la vi.

-¿De qué trata la historia que protagonizas junto a Magui Bravi?

-El hilo conductor de los capítulos, cada historia de relaciones, tienen dos capítulos. Uno que es una especie de comienzo o inicio, y una especie de final, una vez que pasó el tiempo. En el capítulo que me tocó a mi con Magui Bravi fue cómo se conocen ellos en una fiesta, y cómo después, con una relación ya establecida, con el tiempo, él decide irse a vivir lejos. Y tratan de mantener esa relación vía virtual, por videollamada. No sólo una relación amorosa sino también el erotismo y de gustarse a distancia.

-“Punto de quiebre” puede verse gratis en el canal de la Universidad de Tres de Febrero (https://un3.tv/). Un espacio que apuesta a producción de ficción nacional distinta.
– La UNTREF tiene, en general, proyectos que no temen ir a un público más de nicho, más específico, a diferencia de cosas más grandes, o de la tele, donde la intención no es dejar afuera a ninguna franja etaria. Me gusta eso, que hay proyectos de un tipo de humor o de actuación de un código, a veces, muy específico de propuesta. Eso yo como espectador lo agradezco un montón. Cuando ves algo así sentís que te están hablando a vos. Y cuando sucede esa conexión, ese puente, entre el productor y el espectador, creo que es la clave. Y en algo más abarcativo, donde el sentido del humor tiene que ser entendido por todos, donde no se pueden tocar algunos temas porque es un problema, ahí estás muy limitado. Creo que tiene eso la propuesta de toda la cartilla de la UNTREF.

-Y además, volves al teatro con “La fiesta de los chicos”, a partir del 23 de abril, en el Teatro Astral. ¿Cómo te tiene esa sensación?
– Estamos en plenos ensayos, muy pendientes de lo que pueda suceder, y muy optimistas también. Contentos con lo que se está armando y con los temas que toca la obra. Básicamente se habla del amor, de la soledad, de la amistad, en un contexto de fiesta y colores. Estoy muy feliz con lo que está apareciendo, con lo que vamos encontrando, con el grupo que se armó. De la mano de Ricky Pashkus todo, a quien amo y admiro. Y en quien confió, eso pasa poco.

– ¿En qué espacio ocupa entre tanto trabajo la música?
Siempre ahí, agazapada. A veces se despliega un poco más. Este año estamos dándole forma a un par de cosas. Hicimos unas sesiones en video, con un piano de cola y un contrabajo. Se está cocinando a punto de salir. Subimos un par de canciones a Spotify, y hay un par más que se vienen en breve. Grabarme cantando sólo, ser mi propio operador me viene bárbaro, pero la creación tan aislados a mi no me funcionó.

– ¿Qué es para vos ser actor?
– La actuación es mi modo de vida, mi profesión, es una vocación y mi conflicto permanente.

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