Horror en Las Cañitas: encontraron muerta a una jubilada con una almohada en la cabeza

Tatiana Konovnitzine, de 79 años, jubilada, registrada como docente en la AFIP, fue encontrada muerta ayer en un departamento de la calle Luis María Campos 831, en el barrio porteño de Palermo, en la zona de Las Cañitas.

El caso es investigado como un crimen en ocasión de robo por la División Homicidios de la Policía de la Ciudad, luego de que una mujer que se identificó como cuidadora de la víctima se presentó en la Comisaría Vecinal 13B para denunciar que, cuando el domingo fue a trabajar al departamento de Tatiana, se encontró a un hombre que, siempre según su testimonio, mantenía maniatada a la anciana.

Y contó que el supuesto desconocido también la redujo a ella durante unos 40 minutos para luego dejarla ir. Según dijo la mujer, a causa de sus nervios, primero fue a su domicilio, a 15 cuadras del domicilio de Tatiana. Después hizo la denuncia.

Poco después, personal policial concurrió con un móvil al departamento de la víctima, ubicado en Luis María Campos, entre el pasaje Volta y Jorge Newbery, y halló a la jubilada ya muerta en el suelo con una almohada en la cabeza. Un médico del SAME confirmó el fallecimiento. No hallaron rastros de violencia en los ingresos.

Forenses que analizaron el cuerpo encontraron lesiones en la parte interior de los labios y hematomas en la clavícula, aunque el motivo del deceso lo determinará la autopsia, en proceso al momento del cierre de esta nota. El fiscal Edgardo Orfila, a cargo del expediente, también pidió que se revisen las cámaras de seguridad de la zona.

El edificio de Luis María Campos al 831, donde se encontró el cuerpo.

En ese sentido, la Policía ya cuenta con los registros de las cámaras de seguridad del edificio, donde se pudo observar que a las 16.18 la víctima salió a pasear a su perro y regresó 12 minutos más tarde. Además, los investigadores pudieron determinar que un sospechoso salió del edificio a las 17.42 con varios bolsos colgados, a la vez que contaba con un casco de moto que le permitió ocultar su rostro.

El personal policial secuestro el celular de la víctima y una notebook. Por lo pronto, no se tomó ningún temperamento contra la cuidadora. Sin embargo, su versión deberá ser corroborada.

Según la versión de esta mujer, el delincuente era mayor de edad, de 1,70 metros de estatura y vestía remera blanca y llevaba guantes.

Por su parte, el encargado del edificio, Sergio, explicó a la prensa que se cruzó por última vez a la víctima cerca de las 16 cuando estaba con su mascota. “Me pidió un recibo de expensas. Subí al quinto, no me contestó y le tiré el recibo por debajo de la puerta, a las 19.15. La policía llega a las 20.10. Ella no contestaba. Tuvimos que esperar a su cuidadora porque tenía las llaves del departamento. Ahí nos encontramos con la señora tirada en el piso”, relató en diálogo con C5N.

En ese sentido, el encargado señaló que ingresó al departamento junto a los efectivos policiales y vio que la mujer tenía “una almohada de 50 por 70 centímetros” en su cara, a la vez que notó que tenía “la boca y la punta de los dedos hinchados con color morado”.

A su vez, Sergio afirmó que a simple vista él no notó en el departamento ningún faltante.

“Estaba todo, la netbook, la tele. Si le robaron algo, desconozco”, afirmó y aseguró que “nunca hubo un robo” en los 14 años que lleva trabajando en el edificio y que se ingresa con una llave electrónica.

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