A dos meses de dejar su banca en la Cámara de Diputados, María Eugenia Vidal reiteró su pedido de trabajo en el sector privado y dijo que le cuesta conseguir empleo porque después de los 50 “no es fácil” el mercado laboral.
La dirigente de Pro y también exgobernadora de Buenos Aires, que tiene 52 años y no se postuló a ningún cargo electivo este año -por lo que se queda sin mandato-, subió una publicación a LinkedIn -red social especializada en el mundo del empleo- y contó también que empezó un curso que le cuesta seguir por falta de tiempo.
Este es su segundo posteo en ese sentido. El primero lo había realizado en agosto, cuando avisó que en diciembre se quedaba sin trabajo, ya que el 10 de ese mes se realizará el recambio en el Congreso.
Esta vez, Vidal escribió un descargo bajo el título Buscar trabajo también es aprender.
“Hace varias semanas me encontré en un lugar que hacía mucho no transitaba: el de estar buscando trabajo. Actualicé mi CV con las recomendaciones que me dieron en esta red (¡gracias!) y me propuse escuchar, aprender y repensar”, introdujo en LinkedIn.
Contó también que en este tiempo se juntó con personas que atravesaron cuestiones parecidas a las que ella comenzará a vivir cuando, después de largo rato en la función pública, se quede sin tareas.
“Me reuní con personas que atravesaron procesos similares: que se reinventaron después de años de vida corporativa o que pasaron del sector público al privado. Conversé con Isela Costantini, Susana Malcorra, Liliana Parodi, Patricia Jebsen, Adrian Herzkovich y Leo Piccioli. Escuchar sus experiencias fue inspirador: todos compartieron aprendizajes valiosos y se convirtieron en grandes fuentes de consulta para esta nueva etapa», dijo Vidal y acotó: “También me encontré con empresas de todo tipo (desde consolidadas como Think Thanks o Winclap, hasta más jóvenes como ETHIX o Stefanini Group) para pensar juntos posibles proyectos. Y muchas otras personas que me falta mencionar pero fueron muy valiosas en este proceso».
Fue ahí que la diputada nacional de Pro reflexionó: “En ese camino confirmé algo que muchos saben pero pocos dicen: encontrar trabajo después de los 50 no es fácil”.
