El derrumbe que atraviesa Granja Tres Arroyos, considerada la principal avícola de la Argentina, sigue ganando profundidad y la compañía está a un paso del quebranto.
La compañía viene de desactivar Becar, una de sus plantas clave en Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos, y se multiplican las versiones respecto de que podría cerrar La China, su planta principal en esa zona. Al mismo tiempo, la empresa adeuda pagos salariales a su plantel de 700 trabajadores y se multiplican los incumplimientos con su cadena de proveedores de pollos.
Entidades como Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) advirtieron que miles de aves de quienes proveen a la firma están a punto de morir por falta de alimentos. Granja Tres Arroyos debe millones a bancos y emitió casi 150 cheques sin fondo en el último tiempo.
Desde CRA se indicó que la empresa llega a demorar hasta dos días en entregar alimento a sus proveedores, por lo que la labor de las granjas integradas a la compañía está muy cerca del colapso. En algunos casos, los productores complicados cuentan con galpones que albergan a más de 50.000 pollos en distintas instancias de crianza.
La organización señaló que, por estos días, Granja Tres Arroyos atraviesa una crisis como la que en su momento liquidó el negocio de firmas como San Sebastián, Praver y Cresta Roja.
