La búsqueda de Lucas Gámez arrojó en las últimas horas un nuevo dato que alimenta la esperanza de la familia del nene argentino de ocho años, que quedó atrapado entre los escombros de un edificio por los dos fuertes terremotos sacudieron Venezuela la semana pasada.
Las últimas novedades, que fueron informadas por el padre del chico, Marcos Gámez, indican que ayer por la tarde se detectó calor corporal a diez metros de profundidad en el edificio donde están buscando a Lucas.
Además, el papá señaló que el equipo utilizado también “detecta el tamaño de la persona” que está atrapada entre los escombros y “sería un niño”, dijo en LN+.
Otro dato alentador es que en esa misma área, “se logró ubicar el celular de Lucas”, a la misma distancia que estaría el rastro de calor del cuerpo de un niño, según afirmó Marcos.
Son varias las brigadas que están colaborando en la búsqueda del nene. Esta mañana el operativo estaba a cargo de efectivos de El Salvador, según indicó el padre, y ayer por la tarde se habían acercado los equipos de rescate de Argentina.
“Llegó la información de que Lucas nació en Buenos Aires y rápidamente llegó la brigada argentina. Nos dijeron que lo van a sacar ‘porque es nuestro’. Me generó mucha esperanza”, expresó Marcos.
Los padres de Lucas, Blanca Martínez y Marcos Gámez, son venezolanos, pero vivieron entre 2013 y 2025 en Argentina, período durante el cual nació su único hijo. Por cuestiones personales, en enero de este año, decidieron volver a su país natal.
