Le mandaron un telegrama de despido y murió
La empresa avícola Granja Tres Arroyos despidió a 255 trabajadores de su planta de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
Según argumentó la firma en el telegrama que fue enviado a los empleados, la decisión responde a la fuerte caída de la actividad provocada por las restricciones a las exportaciones que enfrentó por la gripe aviar en el último tiempo, cuyo principal mercado es China.
También apuntó a la sobreoferta en el mercado interno y el aumento de los costos. La planta tiene una dotación de 700 empleados y había cesado su producción en mayo pasado.
La situación fue cuestionada por la Federación de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (FTIA) y el Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación de Concepción del Uruguay (STIA), que difundieron un comunicado en el que expresaron su rechazo a las cesantías.

Según las organizaciones sindicales, entre los despedidos hay también delegados de personal. Los gremios, además, cuestionaron “el accionar artero e irresponsable de la empresa frente a la grave situación que atraviesan los trabajadores y trabajadoras”.
El caso de Carlos Esquivel es un símbolo brutal de lo que vienen viviendo los obreros de GTA. Como muchas familias, venía atravesando problemas económicos y dificultades para afrontar cuestiones de salud y de vida cotidiana, angustiados por una incertidumbre que ya lleva 500 días. Este lunes falleció de un infarto y horas después, el telegrama llegó a su casa. Para los obreros de GTA, fue otra amargura.













