Crisis en la industria textil: importante marca de sweaters redujo un 20% su producción y echó a 50 trabajadores

La empresa Textilana, dueña de la marca Mauro Sergio, redujo un 20% su nivel de producción y despidió a 50 trabajadores en el marco de una reestructuración interna.
La compañía, con sede en Mar del Plata, atraviesa una baja en sus ventas que ronda entre el 15% y el 20%, en un contexto marcado por la apertura de importaciones y la caída del consumo.
Desde la empresa explicaron que el recorte responde al exceso de stock acumulado durante el invierno y a una demanda debilitada. “Es el resultado, no solo de la apertura de las importaciones, sino también de la caída del poder adquisitivo de la gente”, señalaron fuentes.
Textilana apunta su producción a los sectores de menores ingresos. “Trabajamos para la base de la pirámide. Nuestros precios son muy bajos, entre $16.000 y $30.000. Hacemos toda la cadena: desde el hilado hasta la prenda terminada”, detallaron.
El caso de Textilana no es aislado. La crisis golpea a toda la industria de la indumentaria, donde emprendedores, pymes y locales de shopping recurren a descuentos de hasta el 60% y promociones en cuotas para intentar sostener las ventas.
La Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) advirtió que el 70% del consumo interno de ropa ya se abastece con prendas importadas. Por su parte, la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) informó que el gasto de los consumidores en ropa del exterior creció un 136%.
El fenómeno se refleja también en los envíos puerta a puerta, que se triplicaron entre enero y mayo, con un crecimiento del 211%, y un 253% solo en mayo. Aun así, el exsubsecretario de Gestión de la Producción, Santiago Migone, relativizó su impacto: “Los envíos postales en el primer semestre sumaron USD 315 millones en total, y más de la mitad corresponde a courier de empresas. Lo que llega por Shein es ínfimo”.
Los últimos datos de la Fundación ProTejer confirman la tendencia. En el primer trimestre de 2025, 5 de cada 10 empresas textiles registraron una caída interanual en sus ventas, con una baja promedio del 5%. Si se compara con 2023, el 70% reportó disminuciones, con una contracción promedio del 21%.













