Una historia increíble sacudió a la ciudad brasileña de Joinville. Una mujer de 37 años fue detenida el martes, acusada de fraude y usurpación de identidad, después de hacerse pasar por una nena de 12 durante más de un año y convivir con una familia que la adoptó.
Según medios locales, la mujer, que se hacía llamar Gabriele, vivió durante 14 meses con la familia, que la recibió creyendo que había escapado del estado de Pará por sufrir malos tratos.

El vínculo se volvió tan fuerte que la incluyeron en la vida cotidiana y hasta le prepararon un cuarto decorado con juguetes y detalles infantiles y le hicieron una fiesta de cumpleaños.
La historia comenzó cuando la mujer se acercó a una iglesia de Joinville y le contó al pastor que había huido de su casa por situaciones de abuso.
Sin documentos y aparentando ser una adolescente, fue acogida por la comunidad religiosa, que incluso la ayudó económicamente. La familia que terminó adoptándola también era parte de esa iglesia.
Para sostener el personaje, Gabriele inventó que tenía autismo y otras condiciones clínicas.
Además, justificaba su aspecto adulto diciendo que era consecuencia del uso forzado de hormonas en la infancia, producto de los abusos que supuestamente había sufrido.
La policía detalló que la mujer tenía comportamientos infantilizados: usaba mamaderas, chupetes y un muñeco para dormir, afinaba la voz y simulaba crisis de pánico por las noches para llamar la atención.
“No la mandaron a la escuela porque logró convencer a su familia adoptiva de que si iba, su ‘padre abusivo’ sabría dónde estaba”, comentó el jefe de policía Rodrigo Bueno Gusso.
Así, logró evitar cualquier control externo que pudiera revelar su verdadera identidad.
El caso salió a la luz cuando un pariente de la familia sospechó y denunció la situación ante la policía.
La investigación reveló que la mujer ya tenía antecedentes por este tipo de estafas en San Pablo, Río de Janeiro, Minas Gerais, Río Grande do Sul y Goiás.
Durante su estadía en la casa, la familia no solo le festejó el cumpleaños, sino que también le compró medicamentos y le brindó todo tipo de cuidados, creyendo que estaban ayudando a una menor en situación de vulnerabilidad.
La policía no difundió el nombre real de la acusada, pero confirmó que fue detenida y enfrenta cargos.













