Un joven salteño de apenas 20 años murió en circunstancias que su familia considera sospechosas mientras se encontraba detenido en Buenos Aires. Se trata de Francisco Daniel Cazasola, vecino de barrio 9 de Julio, en Aguaray, quien había viajado con la ilusión de probarse en un club de fútbol, semanas atrás.

El hecho habría ocurrido el pasado 10 de agosto. Francisco había sido detenido y trasladado inicialmente a una comisaría y posteriormente a la Alcaldía de Campana, donde finalmente se produjo su muerte.
La versión oficial y el resultado de la autopsia comunicado a los familiares señalan que el joven se habría quitado la vida mediante ahorcamiento. Sin embargo, la familia cuestiona esa explicación y asegura que existen elementos que, a su entender, no coincidirían con esa hipótesis.
Una de las hermanas de Francisco relató que las dudas aumentaron cuando recibieron el cuerpo en Aguaray. Según su testimonio, durante el reconocimiento en la morgue no les habrían permitido tocarlo y posteriormente, al preparar sus restos para despedirlo, advirtieron lesiones.
“Cuando lo bañamos, una amiga dice: ‘Tu hermano no se ahorcó, tiene varias puñaladas en el cuerpo’. Él no tiene nada marcado en el cuello, nada”, sostuvo la joven en declaraciones.
Se trata, por el momento, de la denuncia realizada por los familiares, y deberá ser la investigación judicial la que determine el origen de las lesiones que aseguran haber observado y las circunstancias exactas del fallecimiento.
Francisco Daniel Cazasola tenía 20 años y era de Aguaray. Según la información aportada por la propia familia, Francisco habría sido detenido luego de sustraer un teléfono celular en una feria. Sus allegados señalaron que se trataba de la primera vez que protagonizaba un episodio de esas características.













