Los dichos más importantes de la semana 1 del debate de IVE

Los dichos más importantes de la semana 1 del debate de IVE

Por Malena Alvarez

El miercoles pasado comenzó el tratamiento del proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y mañana se espera la sanción de este para su posterior votación en ambas cámaras del Congreso de la Nación. Estas fueron las declaraciones más fuertes:

Uno de los primeros en hablar fue Ginés González García: “Si esto fuera masculino, estaría resuelto hace mucho tiempo”, dijo, destacando el factor de género en la lucha por la obtención de este derecho. “Esto no es un problema igual para todas las argentinas. Quienes tienen más problemas para acceder al aborto seguro son quienes viven en situaciones de vulnerabilidad”, añadió, también marcando cómo afecta el factor de clase.

La ministra de la Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Elizabeth Gómez Alcorta, entre otros conceptos, decidió señalar la importancia de la inclusión de las disidencias en el proyecto. «En todo el texto se habla de personas gestantes, el término adapta el texto legal a la ley de identidad de género, no solamente las mujeres podemos embarazarnos sino que también pueden ser los varones trans, las personas bisexuales, intersex y no binarias”.

Por su parte Estela Díaz, la ministra de la provincia de Buenos Aires, dijo: “Lo que resulta inaceptable en este debate es transformar a la gestación en una obligación o en una condena por tener sexo. Es considerarnos a las mujeres un instrumento de la reproducción humana, más allá de nuestra propia voluntad y proyecto de vida”.

“En Rosario, donde hay protocolo de ILE desde 2007 y desde 2012 garantizamos misoprostol en los centros de salud, logramos disminuir la internación por complicaciones por aborto, una taza menor de embarazos adolescentes y evitamos muertes maternas”, informó la política socialista y bioquímica Mónica Fein.

El juez Ricardo Gil Lavedra manifestó que espera que aquellos que hoy opinan en contra de la IVE “se den vuelta y miren la realidad. Vean que la mujer no es un útero y que su función social va mucho más allá de la reproducción.  Vean que es necesario devolverles su derecho a decidir”.

El obstetra del Hospital Italiano Mario Sebastiani marcó una gran contradicción: “He escuchado que es dificil hablar del aborto. Lo que no he escuchado es lo difícil que es mantenerlo penalizado. No tenemos una cifra de abortos. Lo barremos debajo de la alfombra. ¿Cómo vamos a diseñar políticas públicas?”. Y agregó: “El aborto se disminuye con educación formal y sexual integral, y con anticoncepción universal. No con su penalización”. El doctor remató muy crítico. “La defensa de las dos vidas es un eslogan sonoramente extraordinario, sin embargo, las consecuencias han sido lamentables”.

El ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires Daniel Gollán transmitió: “Tenemos que avanzar en esta ley. No hacerlo implica no salvar vidas». El funcionario también señaló aquellos casos en los que se negaron interrupciones legales del embarazo. Otro motivo para apuntar por la legalización total de esta práctica, no solo por causales.

Soledad Deza, abogada feminista de Tucumán, se refirió a la objeción de conciencia de los profesionales de la salud. “El problema son los que buscan evangelizar a sus pacientes y tratan indignamente a quienes no piensan igual”. Y agregó: “El caso “Lucía” demostró en Tucumán que no hubo ni un efector de la Salud Pública dispuesto a garantizar los derechos de la niña”.

“Lo que se está castigando penalmente es el goce de la mujer a través de la apropiación estatal de las mujeres y las personas gestantes. Mientras tanto, los hombres seguimos gozando sin ningún tipo de inconveniente”, dijo Andrés Gil Domínguez, profesor de derecho constitucional.

La médica infectóloga Leda Guzzi compartió su historia. “Mi mirada era contraria hace 20 años. Y ver morir a tantas jóvenes y pobres mujeres condenadas por un aborto inseguro, llenas de miedo, me llevó a dar un giro y entender que más allá de las cuestiones religiosas esto es un grave problema de salud pública”.

“La marea verde los pone nuevamente en posición de tener en sus manos la oportunidad histórica de ser quienes reconozcan este derecho esencial para las personas gestantes”. De esta manera María Belén Carcedo de la Red de Profesionales de la Salud por el Derecho a Decidir concluyó uno de los discursos más poderosos en lo que va del debate.

La médica Cecilia Ousset, a pesar de ser católica y objetora de conciencia, manifestó su posición a favor de la legalización. “Nunca me hice un aborto ni los practico. Lo único que sé es que todas las mujeres abortan: no importa lo que piense yo, ni el cura, ni los jueces. Cuando la mujer quiere abortar, prefiere morir antes que maternar”. También se refirió al vacío legal que se enfrenta actualmente en cuanto al aborto. “No puede ser que en el sur del país haya un colega con sanciones penales porque no practicó una ILE y que en el norte quienes sí la practicamos también estemos con sanciones penales”.

Lucy Grimalt también fue contundente: “Si ocultamos que el aborto existe, si negamos que es una decisión autónoma de las mujeres, si negamos atención a una mujer, entonces tenemos que saber que no existe acceso real a la salud de las mujeres”.

“Estamos comprometidos con la idea de que las mujeres puedan tomar decisiones con libertad. Por eso me parece importante la coherencia de que este proyecto se presente junto al plan de los 1000 días”, aportó Patricia Rosemberg, ex directora de la Maternidad Estela de Carlotto.

Mariela Bielski, de Amnistía Internacional Argentina, fue tajante con las cifras: “Hay jurisdicciones en las que las niñas siguen obligadas a transitar maternidades forzadas. Nos tienen que resonar las más de 2350 niñas menores de 15 que tuvieron un niño o niña en 2018”.

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