La ciudad de Foz do Iguaçu, en Brasil, quedó sacudida por el brutal asesinato de Iasmyn Eckhardt da Silva, una adolescente de 14 años que fue encontrada muerta en una zona de pastizales.
La policía detuvo a un joven de 18 años, amigo de la víctima, quien confesó el crimen tras ser identificado en imágenes de cámaras de seguridad.

La joven presentaba heridas graves en la cabeza y el rostro y estaba semidesnuda. La policía científica confirmó que la causa de muerte fue una lesión cráneo-encefálica provocada por un objeto contundente. Al lado del cuerpo encontraron un pedazo de ladrillo manchado con sangre.
Testigos dijeron haber escuchado una discusión y gritos de auxilio en la zona.
Según el comisario Marcelo Pereira Dias, el sospechoso —cuyo nombre no trascendió— era amigo cercano de Iasmyn y fue reconocido por familiares en los videos de seguridad de la zona donde apareció el cuerpo.

El joven declaró que mató a Iasmyn porque creía que ella le estaba tendiendo una emboscada. Afirmó que la convenció de acompañarlo con la excusa de buscar una porción de droga y, ya en el lugar, la atacó brutalmente.
“Quedó demostrado que él efectivamente agredió a la víctima con un ladrillo. Uno de ellos fue hallado en el lugar con manchas de sangre. La golpeó al menos cuatro veces en la nuca y en la cabeza, lo que provocó la muerte en el acto”, detalló el comisario.
El sospechoso negó haber abusado sexualmente de la adolescente y aseguró que actuó solo, aunque la policía sigue investigando si hubo más personas involucradas.













